Cómo responder preguntas incómodas en la entrevista de trabajo

¿Preguntas incómodas o preguntas ilegales? A veces la misma pregunta es ambas cosas.

Hacer preguntas ilegales o incómodas en las entrevistas no suele ser una práctica habitual. Quizás hubo una época en la que “se pusieron de moda”. El/la entrevistador/a parecía un agente del FBI o incluso un “Dr. House”.

Por suerte, este tipo de práctica no es habitual, pero a lo largo de nuestra experiencia “hemos visto de todo” así que por qué no dedicar un artículo a cómo evitar las preguntas incómodas en una entrevista de trabajo o, mejor dicho, cómo responder o hacerles frente.

¿Por qué te hacen preguntas incómodas en una entrevista de trabajo?

Queremos pensar que el hecho de que te hagan preguntas incómodas responde a algo positivo… ¿Por qué será?

Para conocerte mejor y saber si encajas

Hay comportamientos, formas de ser o competencias asociadas al puesto de trabajo o incluso a la cultura de la empresa que son claves para que la persona incorporada “sea la adecuada”.

Hay quien entiende que la respuesta a determinadas preguntas “límite” ayudará a conocer a fondo a la persona que, teóricamente, se ha preparado la entrevista y que ante ellas, entrará en contacto con su yo más… visceral, menos racional, y se mostrará tal y como es.

Ver cómo reaccionas

En esta misma línea, cuando “nos salimos del guión” porque nos fuerzan a ello, mostramos nuestras reacciones más naturales, más alineadas con nuestro yo y que, al final, van a ser las que podrán salir a flote en nuestro día a día o en situaciones de conflicto en nuestro puesto de trabajo.

Motivo discriminatorio

Asumamos esto. A veces, las preguntas discriminatorias o en realidad nuestras respuestas, nos descartan del proceso de selección.

Es injusto seguramente, pero es así.

El caso es: ¿realmente crees que estarías a gusto en una empresa, puesto de trabajo y equipo en el que no encajaras por alguna de tus respuestas a preguntas “críticas”?

Quizás sea injusto, pero quizás sea también saludable.

Qué hacer si te hacen preguntas incómodas o ilegales en la entrevista de trabajo

Prepárate una lista con posibles preguntas incómodas

Obviamente. Si vamos a jugar, mejor entrenamos.

Quizás lo primero que te venga a la cabeza sea: “vale, si me hacen este tipo de preguntas, no me interesa el puesto”.

Y puede que tengas razón.

Lo que te proponemos es que las tengas preparadas, las preguntas y lo que vas a responder a ellas y, en todo caso, que seas tú quien rechace la oferta o no.

Así que sí, vamos a hacer una lista de posibles preguntas incómodas para poder proveerlas y preparar nuestras respuestas.

  • ¿Qué edad tienes?
  • ¿Qué edad tienen tus hijos?
  • ¿Estás casada?
  • ¿Tienes previsto casarte o quedarte embarazada?
  • ¿Eres de algún partido político?
  • ¿Cuánto estás cobrando actualmente?
  • ¿Has estado de baja laboral en tu anterior empleo?
  • ¿Cuántos días de baja estuviste en tu anterior empleo?
  • ¿Puedes trabajar los fines de semana y noches?
  • ¿Qué tipo de tarea es la que menos te gusta de tu trabajo?
  • ¿Por qué te despidieron de tu último trabajo?

Piensa si vas a contestar o no y, en el caso de que sí, qué contestar

  • Puedes dar una respuesta sincera, sin más.
    Contestar, sin miedo a represalias, y, siempre y cuando no te sientas mal por el hecho de haber entrado en el juego.
  • Mentir.
    No sería la mejor opción, pero es una de ellas. Desde Currículum y Trabajo te aconsejamos no mentir a lo largo de tu proceso de búsqueda de empleo 😉
  • Redirigir el tema a algo de lo que sí quieres hablar.
    Si has previsto la pregunta, puedes “redactar” una respuesta que te “convenga” o, lo que es lo mismo, que te permita llevar al/la entrevistador/a a tu terreno.

    Por ejemplo: Si te preguntan sobre tu orientación política, puedes decir algo como: “Me alegro que me hagas esa pregunta, porque con la que está cayendo, personalmente prefiero centrarme en aprovechar al máximo las oportunidades laborales y de desarrollo que están a mi alcance. Intento ser constante, tener y seguir mis propios principios.”.

  • Evitar la respuesta y pedir una explicación a la pregunta.
    Hacerse un poco el sueco o la sueca a veces funciona.  Evitar responder pidiendo una explicación o incluso haciendo otra pregunta “es muy top”.

    Por ejemplo: “Para responder a eso debería conocer cómo es el equipo o el estilo de liderazgo, así me adaptaría a él” o incluso “No me importa responder a esta pregunta si puede decirme cómo se relaciona esto con el puesto” –algo más brusco, ¿no?-.

  • Explicar por qué te parece ofensiva o incómoda o por qué no puedes o quieres contestar.
    En función de tu personalidad, “te va a costar” no transmitir que consideras que esa pregunta está fuera de lugar, así que por lo menos busca la forma más “políticamente correcta” para responder.

    Por ejemplo: “Lo siento, pero esta pregunta me parece muy personal y prefiero no contestar”.

  • Dar una respuesta ambigua o general.
    Lo que viene siendo no mojarse” y tener muy claro qué decir y qué no decir. Eso implica un trabajo personal de autoconocimiento y autocontrol. ¡A ver si preparando respuestas vamos a aprender de nosotros/as mismos/as!

    Ejemplo: En lugar de hablar de qué partido político eres, puedes hablar de la situación política en general.

  • Reformular la pregunta.
    Si intuyes el motivo de la pregunta, lo que realmente quieren conseguir con ella, puedes optar por reformularla y quitarle algo de “agresividad”.

    Ejemplo: “Creo que lo que realmente estás tratando de preguntarme es…”.

  • Hacer una broma.
    ¡Utiliza tu sentido del humor para salir del paso! Por lo menos en aquellas preguntas que sean demasiado incómodas y en las que consideres que no tienes escapatoria.

    Ejemplo: si te preguntan cuánto ganas, puedes decir riéndote “¡no lo suficiente!”.

  • Finalizar la entrevista.
    Si te sientes realmente incómodo/a, puedes decir que aprecias el tiempo y la consideración pero que esta empresa puede no ser la adecuada para ti. ¿Un poco bestia? Quizás, pero por qué no escapar de un sitio en el que no encajas y te está haciendo daño. Al final, también tienes la última palabra.

Consejos para afrontar estas preguntas incómodas en la entrevista

Preguntas incómodas, “haberlas, haylas” y no sabes si “te puede caer alguna” en tu entrevista o a lo largo de tu proceso de selección o búsqueda de empleo, así que:

  • Estate preparado/a.
  • Cuida el tono de tus respuestas.
  • Ojo con tu lenguaje corporal.
  • Intenta entender por qué te hacen esa pregunta.
  • No te alteres lo más mínimo.
  • Sé fiel a tus principios.
  • Y sobre todo… sé tú mismo/a.

En cualquier caso, si tienes la oportunidad de defender tu candidatura en una entrevista personal, aprovéchala. Eso significa prepararla bien: estudia tu currículum, analiza la oferta o puesto de trabajo, investiga la empresa y ensaya un poco.

Ya sabes qué te van a preguntar… las preguntas que “seguro que caen” en la entrevista.

En este artículo lo que pretendemos es poner encima de la mesa que hay preguntas que “se supone” que no van a preguntar pero que en ocasiones los entrevistadores/as utilizan por diferentes motivos y es tu decisión si tenerlas en cuenta o no.

Nuestro consejo es que sí, que analices y pienses en una respuesta a esas preguntas, porque te las hagan o no, van a provocar que crezcas personal y profesionalmente.

Y recuerda: si necesitas aclarar más dudas, contacta con nosotros a través de nuestro servicio personalizado de preparación de entrevistas. ¡Estamos aquí para ayudarte a potenciar tu carrera profesional!

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