pregunta entrevista

Cómo contestar a la pregunta ¿Por qué dejó su último trabajo?

Esta es una de las típicas preguntas de una entrevista de trabajo, tanto presencial -actualmente Skype, Meet y mil plataformas más- como también en una primera entrevista telefónica.

Así que mucho mejor si la tienes preparada desde ahora.

Si te preguntan “¿Por qué dejó su último trabajo?”, tienes que saber qué quieres y qué deberías contestar.

➡️ Descubre todos los modelos de CV y elige el que mejor se adapte a tu perfil: Currículums básicos, Currículums modernosCurrículums creativos.

¿Qué busca el reclutador con esta pregunta?

En este post nos vamos a referir precisamente a tu último cambio profesional, pero todo ello es aplicable a cada uno de los cambios de trabajo en tu trayectoria profesional.

  • Entender tus motivaciones: En función de lo que respondas, la persona que te entrevista sabrá identificar si eso que te motiva para cambiar podrás encontrarlo en “su” empresa o por el contrario, no encajarás a nivel motivacional con lo que te pueda ofrecer.
    Por ejemplo, si dejas un trabajo porque no se trabaja en equipo y el puesto al que optas es digno del “llanero solitario” o bien si quieres crecer profesionalmente y lo que te están ofreciendo está copado porque no hay estructura ni intención de crecimiento de empresa.
  • Conocerte mejor. A ti y tus valores: Saber el motivo por el que dejaste un trabajo por otro da a entender cuáles son tus prioridades y cómo eres. Lo que mueve a alguien para cambiar, suele decir mucho a nivel personal de esa personal.
    Obviamente, no es lo mismo cambiar por una mejora salarial, por buscar nuevos retos, aprender, conciliar… Todo es lícito, sólo que debes saber argumentarlo para que no haya lugar a malentendidos.
  • Saber por qué hay “huecos temporales” en tu CV, es decir, por qué has estado períodos sin trabajar entre una experiencia profesional y otra. Esto depende de la “mente cuadriculada” de la persona que te entreviste, pero cabe decir que es bueno que puedas argumentar espacios de tiempo entre cada una de las etapas profesionales. Quizás un hueco implica que te despidieron de un trabajo, otro corresponde a un tiempo que estuviste en búsqueda, o bien dejaste un trabajo sin tener otro porque a nivel personal necesitabas un respiro. Incluso puedes ser porque fuiste madre o padre y alargaste con una excedencia.
  • ¡Pillarte! Este es el “lado oscuro” de la pregunta. Saber si “odias” a un antiguo jefe, saber si tuviste algún conflicto dentro del equipo, saber si “la fastidiaste” con algún cliente. Ten cuidado porque si el motivo de cambio no está bien pensado/argumentado puede sacar a la luz situaciones que no deseas explicar.

Qué contestar dependiendo de tu situación

El denominador común: La Sinceridad.

Así, en mayúsculas. Señora sinceridad, de hecho.

Vamos hablar de qué contestar y eso significa preparar las respuestas y modularlas, no mentir.

No por ser sincero altruistamente sino porque si contestas algo que no es real, seguramente “te van a pillar”.

No sabes cómo va a avanzar la conversación o incluso una segunda entrevista o si alguien de la empresa a la que optas conoce a alguien de la que te fuiste.

Prepara tus respuestas pero no mientas.

Si estás buscando empleo pero sigues trabajando

Esta posición te da cierta tranquilidad. Tienes trabajo y buscas una mejora, pero sé humilde y muestra interés. Pongamos algún ejemplo “dual”, la misma respuesta mal y bien argumentada:

  • Motivo de cambio: mejora salarial.
    1. Incorrecta:

      “Quiero ganar más. Estoy mal pagado y no hay forma de conseguir una mejora dentro de mi empresa. ¡A no ser que sea consiguiendo una contraoferta!”

    2. Correcta:

      “Uno de los motivos de cambio es mejorar salarialmente. Obviamente no es el único motivo y el proyecto, las funciones, etc. son primordiales, pero es cierto que busco más solvencia económica”

  • Motivo de cambio: crecimiento profesional.
    1. Incorrecta:

      “Me siento desaprovechado/a. Creo que no me valoran lo suficiente y puedo hacer más. Y no aquí”

    2. Correcta:

      “Después de este tiempo en mi empresa actual, estoy motivado por seguir aprendiendo, asumir nuevas responsabilidades, nuevos retos. Soy una persona comprometida. He dado y daré lo máximo de mí mismo mientras trabaje aquí pero necesito algo más”

entrevista trabajo

Si dejaste tu último trabajo

Raro. Sí, raro. Pero a veces esto sucede.

Hay quien por los motivos que sea, deja un trabajo sin tener uno nuevo.

Quizás esta es la situación más complicada de “defender” porque hay a quien le cuesta el simple hecho de planteárselo.

Si es tu caso, quizás estos son algunos de los motivos y las propuestas para explicarlos:

  • Estrés laboral: Parece mentira pero seguro que en más de una ocasión has oído que alguien “estaba quemado y dejó el trabajo”. Si alguien no ha vivido eso de cerca, puede tender a juzgar negativamente, pensando que “quien no aguanta es débil”, si esa persona “está ya quemada, no va a aguantar”, etc. Si te ha pasado esto puedes explicarlo así, por ejemplo:

    “Ha sido un año complicado, con mucho estrés por parte de todos. Despidos, bajas médicas. Personalmente no creí que la situación fuera a mejorar y preferí tomar la decisión de irme y poder centrarme en la búsqueda de un nuevo proyecto en el que ‘estar a full’ desde el principio”.

  • Motivos personales: En ocasiones, la decisión de dejar un trabajo es “obligada” por cuidado de algún familiar, porque alguien de la familia ha sido destinado a otro lugar y “ha movido” al resto, etc. Si la decisión no ha sido realmente tuya, muestra la parte positiva y no el cierto rencor que puedas tener. Podrías explicarlo así:

    “Mi padre/madre/pareja fue promocionado/a y decidimos dar peso a la unidad familiar y emprender juntos esta nueva etapa. Es una gran oportunidad. Quizás para todos”; “Mi madre/padre estaba enfermo/a y necesitaba ayuda. Consideré. Consideramos, que debíamos cuidar de ella/él y más adelante restablecer nuestra rutina tanto personal como laboral”.

  • Año sabático: ¡Seguro que conoces a alguien que quiso dar la vuelta al mundo! Por poner un ejemplo. Si eres uno de ellos, si has tenido la valentía de cumplir ese sueño, tienes que ser valiente para contarlo en una entrevista. Es eso, cumplir un sueño, no huir de nada o dejar “tu vida laboral colgada”. ¿Cómo lo cuentas?

    “Trabajo desde los 17 años, siempre he compaginado los estudios con el trabajo, ya fuera más o menos relacionado con mi formación. Cuando terminé mi formación consideré que era el momento de cumplir mi sueño. Ahora o nunca. Dejé mi trabajo porque consideré que no era un trabajo a largo plazo y en cambio, viajar por el mundo me podía aportar mejorar mi inglés, saber improvisar, buscar soluciones y conocerme a mí mismo”.

    Otro ejemplo de “año sabático” podría ser este:

    “Tengo 10 años de experiencia profesional y quería mejorar profesionalmente. En la empresa en la que trabajaba no era posible y todas las ofertas que me interesaban requerían muy buen nivel de inglés. Decidí invertir en formarme y viví durante 10 meses en UK, estudiando por las mañanas y trabajando por las tardes. Confío en que ello dé un valor añadido a mi experiencia”.

  • Proyecto personal / expendeduría:

    “Más que dejar mi último trabajo, lo que hice fue cerrar mi propio negocio. Mi última etapa profesional ha sido por cuenta propia. Siempre había pensado en intentarlo. Lo hice, ¡fue muy bien! Y cuando ya no lo fue, decidí cerrar esta etapa y volver a la supuesta estabilidad del mercado laboral por cuenta ajena”.

    Si ese es tu caso, la idea es que transmitas que ahora tienes claro “volver a trabajar en una empresa”, que no es para ti un fracaso, sino hasta cierto punto, un alivio.

Si tu contrato terminó por causas ajenas a ti: el cierre de la empresa, ERE o finalización de contrato

Otra posibilidad es que “la empresa decida por ti” y más en plena crisis COVID.

  • La parte “buena” de ser despedido por un ERTE, ERE o cierre de la empresa es que puedes contar que no es algo personal, sino que afectó a toda o parte de la plantilla. Explica que:

    “La empresa empezó a tener pérdidas y que no pudo hacer frente a la bajada de producción y que, a pesar de los esfuerzos de todos, finalmente cerró.”

    Ve con cuidado a la hora de dar tu opinión personal en este punto. Por ejemplo, si piensas

    “Yo no lo hubiera hecho de esta manera, se han aprovechado de la situación, lo podían haber previsto a tiempo….”

    Quizás estos son comentarios que debes dejar para tu entorno personal, así que no bajes la guardia en la entrevista por muy cómodo/a que te sientas. Hay cosas que mejor no decir.

  • Si se trata de una finalización de contrato, lo mejor es exponerlo “tal cual”.

    “El trabajo para el que me contrataron tenía una duración determinada y ambas partes sabíamos desde un principio que no era posible tener continuidad” o “Me contrataron de forma temporal porque no tenían clara la posibilidad de continuidad y después de este tiempo no han necesitado este refuerzo”.

Si fuiste despedido

Mmm…

¿Decirlo o no decirlo?

Pues lo mejor es contarlo pero pensar “muy mucho” las palabras.

¿Por qué contarlo?

Todavía hay empresas que piden referencias. Es fatal que las pidan y que las versiones sean distintas en este punto porque probablemente van a perder la confianza y lo más probable es que te descarten.

El qué decir dependerá de la causa del despido obviamente. Si el caso fue que no cumpliste las expectativas, una posible respuesta sería

“La verdad es que no hubo encaje por ambas partes. No era el tipo de trabajo que yo esperaba y, del mismo modo, yo no era lo que necesitaban, así que lo más razonable era que me despidieran”.

Si el motivo del despido es algo más comprometido, sé humilde y reconoce que te equivocaste.

No des más información de la estrictamente necesaria y cuenta qué aprendiste de ello.

entrevista CV

Cómo preparar tu respuesta: estrategia

Hay muchísimas posibles respuestas, casos, experiencias personales en relación al tema que nos ocupa.

Sea como sea, debes preparar tus respuestas y tener una estrategia.

  1. Sé tú mismo. El hecho de que prepares tus respuestas no significa que no te muestres tal y como eres, simplemente implica que lo muestres lo mejor posible.
  2. Piensa qué pasó realmente y cuéntalo. Tanto si se trata de hablar de por qué quieres un trabajo o, por el contrario, por qué lo dejaste, sé sincero contigo mismo y con la persona que tienes delante. OK, desahógate, pero luego construye una buena respuesta.
  3. Piensa qué NO quieres decir. Este punto es muy importante. Solemos pensar en lo que nos beneficia decir pero solemos olvidar aquello que nos puede perjudicar. Tenlo claro y no metas la pata.
  4. Ensaya. No hace falta que te pongas delante de un espejo (o sí), pero puedes escribir tu respuesta para que sea clara y ordenada. También puedes practicar con alguien y valorar su opinión.
  5. No olvides preparar el resto de la entrevista 😉

Conclusión

Quizás no te habías planteado seriamente preparar esta parte de tu proceso de selección o, si lo habías pensado, no habías reparado en la importancia que pueda tener.

Puedes seguir estos consejos o no. ¡Tú decides!

Pero quizás tener más controlada la situación, aumenta las posibilidades de ser contratado/a.

Ir arriba