lenguaje no verbal entrevista

¿Por qué es tan importante el lenguaje no verbal en una entrevista de trabajo?

¿Eres consciente de la importancia que tiene el lenguaje no verbal en entrevistas de trabajo?

La comunicación es la combinación entre el lenguaje verbal y el no verbal. Los gestos, las posturas y las miradas transmiten tanto o más que las palabras que utilizas.

Por ello, es necesario que cuides estas expresiones para mostrarte tranquilo y natural y hacer que los entrevistadores te consideren como el mejor candidato.

➡️ Descubre todos los modelos de CV y elige el que mejor se adapte a tu perfil: Currículums básicos, Currículums modernosCurrículums creativos.

¿Por qué el lenguaje verbal es tan importante en las entrevistas?

primera impresion entrevista

Como habrás podido deducir, los entrevistadores no solo se basan en las respuestas a la hora de seleccionar a un candidato.

También tus reacciones o gestos pueden tener un gran impacto en la primera impresión que causas a  los seleccionadores.

De hecho, la primera impresión tiene un peso crucial en una entrevista.

Los reclutadores suelen guiarse por la filosofía de que no hay una “segunda” primera impresión.

Esto significa que, si en la esa primera toma de contacto, las sensaciones que les transmites son negativas, no te dará una segunda oportunidad.

Pero ¿cómo se forma esa primera impresión?

Según un estudio de la Universidad de Minessota, la primera impresión que obtenemos de alguien está basado mayoritariamente en el lenguaje no verbal y solamente un 7% en lo que decimos.

Esto se debe a que estamos programados para realizar una rápida evaluación ante cualquier novedad.

Esta habilidad, que fue de gran ayuda para la supervivencia de nuestra especie, ahora la utilizamos para saber si podemos confiar en alguien o no.

Por ello, cuando nos comunicamos, nuestra atención consciente se centra en las palabras, pero procesamos simultánea e inconscientemente el mensaje verbal y el no verbal.

Y cuando observamos inconsistencias entre lo verbal y lo no verbal, tendemos a confiar más en este último factor e intentan descubrir de dónde proviene esa inconsistencia.

En las entrevistas de trabajo, la primera impresión sirve al entrevistador para hacerse una idea general acerca de si el candidato está capacitado para desempeñar el puesto, si es fiable, o si encajaría bien en la cultura organizacional de la empresa.

Es decir, el evaluador realiza un juicio de valor puramente instintivo que complementa a otros datos más objetivos, como el currículo, las pruebas de capacitación o las referencias que aporte el entrevistado.

A nivel general, durante la entrevista, los seleccionadores evaluarán tres aspectos claves:

  • Tu seguridad y confianza en relación a tus conocimientos y experiencias.
  • Tu interés y motivación, así como el entusiasmo por el trabajo y la empresa.
  • Tu concordancia con la cultura y los valores de la empresa.

Estos tres aspectos pueden evaluarse a través de datos obtenidos de tu postura corporal, el contacto visual, o, incluso, tu vestimenta.

¿Qué debemos tener en cuenta en la comunicación no verbal?

Los mensajes no verbales se perciben de forma involuntaria, instintiva y directa.

Al igual que no podemos dejar de interpretar esos elementos no verbales, tampoco podemos evitar comunicar.

Es decir, puedes dejar de hablar, pero no puedes dejar de comunicarte con tu cuerpo.

Sin embargo, esta comunicación puede llegar a ser ambigua y, sin un buen control de la misma, puede jugar en tu contra.

Los movimientos del cuerpo no son generalmente positivos o negativos en sí mismos, sino que serán la situación y el mensaje los que determinarán el juicio de valor que hará el entrevistador.

Por ello, siendo consciente de tu lenguaje corporal, puedes usarlo a tu favor convirtiéndolo en un apoyo para tus palabras.

Estos son algunos de los elementos fundamentales que debes tener en cuenta sobre la comunicación no verbal durante una entrevista de trabajo.

Postura ideal

La postura es el factor más relevante de la comunicación no verbal.

Tanto si te mueves como si permaneces quieto, la postura que adoptes estará informando al oyente sobre tu estado de ánimo, intenciones o necesidades.

Estos son algunos ejemplos que debes cuidar:

  • Una postura encorvada o cerrada puede transmitir inseguridad o desacuerdo y desafío.
  • El movimiento nervioso de piernas transmite ansiedad y falta de autocontrol.
  • Los brazos cruzados producen interpretaciones muy diferentes y ambiguas. Pueden representar desacuerdo, ser un reflejo de frío, indicar incomodidad o denotar que se está a la defensiva y que se es poco fiable.
  • Cambiar el peso de un pie al otro o sentarte en el borde de la silla son indicadores de que te sientes incómodo, física y mentalmente.

Por otro lado, tienes que tener en cuenta la distancia interpersonal.

Esta es la distancia que guardan las personas al hablar entre ellas y que dependen de su grado de confianza, la personalidad de los interlocutores, el tipo de encuentro, la edad o la cultura.

En la entrevista, no debes acercarte demasiado al entrevistador, ya que probablemente solo consigas que se sienta incómodo por invadir su espacio personal.

Contacto corporal

El contacto corporal está asociado a las diferentes culturas y a la educación recibida, así como al contexto.

Cuanto mayor es el contacto, mayor es la proximidad emocional, por lo que es más frecuente en relaciones personales como familia o amigos.

En una entrevista de trabajo, debes mantener el contacto bajo mínimos, limitándote al apretón de manos.

En ocasiones, si la entrevistadora es una mujer, puede ser adecuado el uso de los dos besos, pero únicamente si es ella quien inicia ese gesto.

Contacto visual

El contacto visual es un reflejo de tu seguridad o de tu nerviosismo.

Debes buscar el equilibrio perfecto entre mantener el contacto visual pero modular la intensidad con la que lo haces.

Lo ideal sería que desviases en ocasiones la mirada, ya que mirar directamente a los ojos del receptor durante largo rato puede hacerle sentir incómodo o intimidado y puede percibirlo como una actitud hostil.

Además, debes evitar entrecerrar los ojos frunciendo el ceño y mirar hacia abajo.

En el primer caso, puedes dar la impresión de desacuerdo con las ideas de la otra persona o desagrado hacia el otro.

Y en el segundo caso, el entrevistador lo puede interpretar como desinterés, aburrimiento, o arrogancia.

Sonrisa

sonrisa entrevista

Una sonrisa sincera y abierta hace que resultes una persona positiva, alegre y agradable para los demás y les impulsa a acercarse a ti.

En una entrevista laboral, esto puede significar que prefieran elegirte a ti entre todos los candidatos.

Sin embargo, si sonríes a medias o tu sonrisa es falsa y forzada, puedes transmitir inseguridad e, incluso, ser recibido como signo de engaño.

Las manos

Mover las manos de forma natural y suave mientras hablas, te ayuda a potenciar tu mensaje verbal y complementa a tu discurso.

Por ello, debes evitar esconderlas o realizar movimientos bruscos, ya que puedes transmitir agresividad, inseguridad o engaño.

Los tics o manías nerviosas

mirar el reloj

Generalmente, los tics y movimientos nerviosos se perciben como indicadores de inseguridad, falta de control y ansiedad.

Lo ideal es que intentes evitarlos en la medida de lo posible, siempre que eso no suponga que adoptes una postura rígida y forzada.

Algunos de los tics que más se producen y que más te pueden perjudicar en una entrevista son los siguientes:

  • Tocarte frecuentemente el pelo (indica inseguridad).
  • Mirar el reloj o inspeccionar tus uñas (indica aburrimiento).
  • Jugar con los dedos (se interpreta como falta de atención e interés).
  • Acariciarse la barbilla mientras miras a alguien (es un signo de estar realizando un juicio de valor sobre el interlocutor).
  • Poner las manos en las caderas o detrás de la cabeza (son signos de superioridad).

La transmisión del mensaje verbal

Es muy importante controlar cómo comunicas tus palabras.

Por ejemplo, las vacilaciones, los falsos comienzos, las muletillas, las repeticiones, o los silencios excesivos pueden dar sensación de inseguridad, poco interés o ansiedad.

Debes tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Usar el tiempo de respuesta adecuado. No te precipites ni intentes responder inmediatamente sin pensar.
  • Utilizar un volumen correcto y el tono de voz debe ser apacible
  • Hablar con claridad
  • Cuidar la velocidad y las pausas. Si hablas demasiado rápido puedes perder a tu interlocutor y demuestra ansiedad
  • Hablar con fluidez, evitando interrupciones o demasiadas muletillas: como ehh..

Otros momentos cruciales de tu entrevista a los que prestar atención

Además de la entrevista en sí, no debemos olvidar que hay otros momentos en los que estarás siendo observado y evaluado.

Presta atención al lenguaje no verbal también en estos momentos cruciales:

La espera

sala de espera entrevista

Es probable que tengas que esperar un poco hasta que el entrevistador te llame.

Algunos procesos de selección incluso están organizados con largas esperas previas a la entrevista para que los reclutadores puedan observar tu conducta y evaluar cómo te comportas durante la espera.

Por tanto, ¿qué debes hacer en estos momentos?

  • Saluda en la recepción con una sonrisa y toma asiento, de manera segura y relajada.
  • Cuida la postura como si estuvieras en la entrevista.
  • Evita hacer ruido o llamar la atención.
  • No salgas a fumar ni pidas permiso para salir a hacer otra cosa.
  • En el caso de que haya otra persona esperando, puedes procura no hablar demasiado. Puedes hacerlo, pero de temas triviales. No seas cotilla e indagues sobre lo que sabe o no sabe o lo que cree que preguntarán. Sé discreto.
  • No saques tus cosas del bolso o la mochila, porque pueden llamarte en cualquier momento.
  • No te muevas de la sala, a no ser que tengas que ir al lavabo. No es momento de ir de un lado a otro curioseando.

El saludo y la despedida al entrevistador

El saludo inicial debe acompañarse de una sonrisa y un apretón de manos firme y enérgico, pero sin apretar en exceso.

Lo más importante es mostrarse confiado y accesible.

Por otro lado, cuando el entrevistador decide finalizar la reunión, debes evitar añadir comentarios innecesarios.

No des la sensación de forzar la situación para remediar alguna respuesta con la que no hayas quedado satisfecho, o para incluir algún dato que no hayas mencionado antes.

Simplemente despídete cortés y agradablemente, con un apretón de manos firme, y da las gracias por el tiempo que el entrevistador ha invertido en ti.

¿Cómo mejorar el lenguaje no verbal?

Si no te has parado a observar cómo comunicas, este es el momento de empezar a hacerlo. Ser consciente de tu lenguaje no verbal, mejorará tu capacidad de comunicación.

Ensaya

Una de las mejores técnicas para mejorar es ensayar el discurso repetidamente ante un espejo o grabándote.

De esa forma, puedes ver qué errores cometes y puedes corregirlos.

Si decides grabarte, además puedes observarte posteriormente tomando distancia emocional para ser así más objetivo en tus conclusiones.

Como consejo, repítelo varias veces adaptando el discurso y la comunicación corporal en función de lo que vayas observando para ver qué te funciona mejor y con qué te sientes más cómodo.

Pide ayuda

Cuando te sientas lo suficientemente seguro, pide a algún conocido que te ayude a preparar la entrevista.

Él puede tomar el papel del seleccionador podéis interpretar cómo sería la reunión, a qué posibles preguntas te enfrentarás, y cómo percibe el otro tus respuestas y tu actitud.

Es una forma de poner en práctica lo que te has preparado dentro de un entorno seguro que te ayudará a estar más preparado para el momento de la verdad.

Practica la power pose

La power pose es un ejercicio orientado a lograr un estado emocional de seguridad y empoderamiento.

La idea es que mantengas durante unos minutos una postura recta, erguida y que transmita seguridad.

Puedes hacerlo de pie, con la espalda derecha, los pies bien apoyados en el suelo y el torso y los hombros relajados.

Pero también puedes practicar sentado, con los pies totalmente apoyados, y las manos sobre la mesa o tus piernas dejándolas visibles.

Estas posturas, mantenidas durante un par de minutos mientras te centras en las emociones que generan en tu cuerpo, te ayudarán a aumentar la confianza en ti mismo y a rebajar los niveles de estrés que producen las entrevistas.

En conclusión

Ahora ya sabes todo lo que necesitas para dominar la comunicación no verbal en las entrevistas de trabajo.

Pero recuerda: cuanto mejor preparado estés y más confianza en ti mismo tengas, mejor dominarás la comunicaciçon no verbal.

Transmitirás de forma más natural, positiva y controlarás mejor tus gestos y expresiones.

Ir arriba